Suena el reloj, la última campanada antes que la cuerda del reloj, que es la vida, se acabé.El tiempo se acabo y la manecilla de los segundos se va parando lentamente.
En este corto intervalo, la vida que he vivido pasa ante mis ojos.
Años representados en escasos segundos, puedo ver ahí lo que la gente llama amigos,
mientras que yo solo les denomino conocidos
Comienzan los recuerdos, desde el principio, como si de un calendario se tratará.
La infancia, esos amigos que con compartir el cubo y la pala ya eran íntimos,
ya desde pequeños por intereses nos movíamos aun que estaba oculta bajo una dulce capa de inocencia.